TEATRO DE LOS ESTADOS DE PRAGA

Hay una conexión en Praga que está en casi todo lo que vemos y en casi todo lo que podemos sentir, mientras recorremos Praga. Esa conexión es la música. Tuvimos la ocasión, a propósito del Rudolfinum de Praga, de acercarnos a los pentagramas, a las siete notas y a los genios que con ellas tejieron obras inmortales. Amar Praga es inevitable, basta con recorrerla. Amar la música, es casi una condición del ser humano, aunque es cierto que a veces ese amor, requiere de condiciones más concretas. Pero admirar el valor y la esencia de la música, en un lugar como Praga, es algo que está al pie de las calles que vamos a conocer en nuestros días en la Ciudad Dorada.

El Teatro de los Estados al que hoy nos dirigimos, es uno de los mayores ejemplos de lo que os decimos. El solo y por sí, es la cuna de la música de la ciudad, y ya no digamos estar en él, si nos sentamos en sus butacas entenderemos porqué los más inmortales buscaron el aplauso de Praga. Y más aún, el Teatro de los Estados no deja de recordarnos que esta ciudad fue única para la música del más único de la historia: Wolfgang Amadeus Mozart. Y, por cierto, el propio Teatro de los Estados fue el escenario y el set de la película “Amadeus” que en 1984 rodó el cineasta checo Milôs Forman.

El Teatro de los Estados de Praga abre sus puertas, suenan de fondo los primeros acorde y Buendía, en esta ocasión, tiene entradas de primera fila...

HISTORIA DEL TEATRO DE LOS ESTADOS DE PRAGA

Aunque la historia del teatro en la ciudad de Praga, es ya vieja, lleva viendo las idas y venidas del país desde el año 1781 tanto su imponente presencia como su majestuoso semblante, son prácticamente idénticos a los que conoció la ciudad en sus primeros días de vida. Y esto, es algo que se puede decir de muy pocos, poquísimos, teatros en Europa.

La obra surgió de la idea del conde Frantisek Antonin Nostic-Rieneck. Para llevar adenate el ambicioso proyecto, contó con el beneplácito del emperador José II y para ello el conde cedió parte de sus terrenos. A la muerte del conde, Bedrich Nostic ofrece el teatro a los estados checos y es entonces cuando comienza el país a conocerlo como Teatro de los Estados. Y precisamente es el nombre uno de los capítulos de la historia del teatro, pues muchas veces, en función de muchos momentos políticos y sociales, cambió la manera de llamarse. Fue Teatro Real Providencial Alemán desde 1862. Volvió a ser Teatro Real desde 1920 hasta 1948. Se le llamó, bajo el dominio comunista del país J.K Tyl y no será de nuevo, hasta 1990 cuando de nuevo y ya de manera definitiva (al menos todo lo definitivo que cabe en “hasta hoy”) queda asentado en Praga, bajo el nombre de Teatro de los Estado.

En el Teatro la música es protagonista y tanto lo es aquí, que merece su propia historia...

HISTORIA DE LA MUSICA EN EL TEATRO DE LOS ESTADOS DE PRAGA

La música comienza a sonar en el Teatro de los Estados, el día de su inauguración, en 21 de abril de 1783. Este día tan crucial, la obra que sonó fue “Emilia Galotti”, bajo la batuta de Gatthold Ephraim Lessing. Comenzaba así la andadura pero, y pese a estar en Praga, la música que sonaba era fundamentalmente alemana e italiana. La música checa, la eminentemente checa, no llegaría hasta unos años más tarde, hasta 1786 y poco, muy poco tiempo después, llegará uno de los momentos más esenciales del Teatro de los Estados. En el mes de enero de 1787 Mozart dirige las “Bodas de Fígaro” y en octubre de nuevo asombraba al mundo con el estreno de “Don Giovanni”. Mientras el mundo evitaba parpadear para no perderse nada, la ciudad de Praga se afanaba en ir grabando la huella de Mozart. Y así sigue siendo. Y aquí sigue la huella.

Cuando el teatro pasa a manos del estado la música checa se convierte, muy a su pesar, en suplente. Las titulares vuelven a ser las obras alemanas e italianas quedando la música del país para los domingos y los días festivos.

Después de años dedicándose a representaciones teatrales, la música se reanuda en 1920. Y ya que la música acompañó al estado en sus devenires, fue valiente para no abandonarlo durante la ocupación alemana. La última obra del año 1939 fue “La Linterna” de Lirasek y la primera función del año 1945, volvió a ser “La Linterna”.

Si queréis seguir el calendario de las actuaciones y queréis acoplar alguna de ella el los días de vuestro viaje a Praga, aquí os dejamos el enlace que os llevará a su página oficial.

ARQUITECTURA DEL TEATRO DE LOS ESTADOS DE PRAGA

El edificio en el que se aloja parte de la música de Praga, es en sí, por sí e incluso al margen de la música, un magnífico edificio. Un edificio a admirar y uno de los edificios en los que nos detendremos dentro de nuestro free walking tour en Praga “Free Tour Praga Ciudad Vieja y Barrio Judío”.

El teatro ante el que nos detendremos hoy, es uno de los teatros históricos más hermosos del mundo. Ya os contábamos que había sido un regalo a la ciudad del conde Nostiz-Rieneck y esto queda claramente remarcado en su fachada con el lema “patriae ey musis”, a la patria y a las musas.

De claro estilo neoclásico, las columnas y las ventanas de la fachada acabadas en semicírculo, son un reflejo se este neoclasicismo.

Su interior, neobarroco a todas luces, no solo asombra al visitante, también su acústica envuelve al visitante cuando éste se sienta. Tiene aforo para unas 600 personas y la decoración de este interior fue originalmente de Jan Jakub Quirin Jahn.

Todo el edificio del que hablamos es monumento cultural nacional.

 UBICACIÓN

Železná, 110 00 Staré Město, Praga

Buendía Tours

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1000 Bruselas, Bélgica
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